Rastro Municipal de Camargo opera con caída de hasta 50% en actividad por sequía y crisis económica

El Rastro Municipal de Camargo atraviesa una crisis operativa sin precedentes, registrando una caída de hasta el 50% en la actividad de matanza de animales comparado con temporadas anteriores. Según informó Arturo Rey, responsable del establecimiento, esta disminución refleja el impacto combinado de la sequía que azotó la región el año pasado y el debilitamiento económico que enfrenta la localidad.
Las cifras son contundentes: la matanza de cerdo ha bajado aproximadamente 50%, mientras que el ganado bovino registra una reducción entre 30 y 35 por ciento respecto a los niveles normales. Actualmente, el rastro procesa un promedio de 45 bovinos y entre 50 y 60 cerdos por semana, una cifra que contrasta drásticamente con los meses de mayor demanda como noviembre, diciembre y enero, cuando la actividad se incrementa considerablemente.
Rey identificó múltiples factores detrás de esta contracción: la prolongada sequía del año anterior, el cierre de la frontera para exportación de ganado, la reducción de trabajadores temporales en la región y la consecuente disminución en la circulación de dinero. A esto se suman factores estacionales como la Cuaresma y temporadas de ferias, períodos en los que las familias reducen el consumo de carne para destinar recursos a otros gastos.
Un elemento adicional que ha presionado la demanda local es la comercialización de carne empacada e importada, que aunque legal, ha capturado parte del mercado que tradicionalmente demandaba sacrificio de ganado en las instalaciones municipales.


