Ganadería en Camargo enfrenta crisis por sequía, cierre fronterizo y gusano barrenador

La ganadería en Camargo vive uno de sus períodos más críticos. La combinación de sequía persistente, cierre de la frontera y la presencia del gusano barrenador ha generado el abandono masivo de predios, la salida de productores y una drástica reducción de operaciones activas en la región.
Alec Tanner, presidente de la Asociación Ganadera, reveló que entre el 30 y 40 por ciento de los predios ganaderos han sido abandonados. La sequía prolongada, agravada por un mes reciente sin lluvia, se suma a la imposibilidad de comercializar ganado por el cierre fronterizo y, más recientemente, por las restricciones derivadas del gusano barrenador. "La sequía tan prolongada que hemos tenido, la falta de precio del ganado por el cierre de frontera, y ahora el gusano nos da el tiro de gracia", comentó Tanner.
El impacto se refleja directamente en la Asociación misma: de 187 socios registrados, apenas entre 30 y 35 permanecen activos. A esta crisis se suma un problema generacional crítico, ya que las nuevas generaciones muestran cada vez menos interés en continuar con la ganadería, amenazando la permanencia de la actividad en el municipio.
Una posible reapertura de la frontera el 24 de septiembre representa la principal esperanza para el sector. Tanner señaló que este momento sería estratégico, pues coincidiría con la disponibilidad de nuevas crías y ganado listo para comercializar, lo que podría mejorar tanto las exportaciones como los precios locales.
Por ahora, la incertidumbre domina. Aunque las condiciones climáticas recientes habían generado optimismo, la ausencia de lluvias en las últimas semanas reaviva la preocupación. Varios ganaderos han optado por abandonar sus operaciones o rentar sus predios, evidenciando una transformación profunda en el sector camarguense.
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