El Molino Rinconeño: patrimonio vivo de tradición agrícola en Meoqui

El Molino Rinconeño celebra sus fiestas patronales con el reconocimiento oficial del Gobierno Municipal de Meoqui a su historia, tradiciones y aporte al desarrollo municipal. La localidad debe su nombre al antiguo Molino de Nixtamal del padre Rincón, una construcción que fungió como punto de referencia en el histórico Camino Real de Tierra Adentro y cuyos vestigios aún persisten en la memoria colectiva.
La alcaldesa Miriam Soto destacó que cada comunidad de Meoqui posee una narrativa única que merece preservarse. El Molino Rinconeño representa el esfuerzo de generaciones de familias dedicadas a la agricultura y ganadería, que sembraron la base económica de la región productora de forrajes, melón, sandía, chile, cebolla, nuez pecanera y productos lácteos. Esta identidad agrícola permanece vigente y define el carácter de la comunidad.
Actualmente, la localidad alberga una población importante de familias rarámuri —aproximadamente 25 familias— que impulsan la empresa comunitaria Napawica, dedicada a la elaboración de productos derivados del maíz como pinole, totopos y galletas, reforzando sus tradiciones con apoyo municipal. Los menores reciben educación preescolar y primaria a través del Consejo Nacional de Fomento Educativo, mientras que el templo dedicado a la Virgen del Carmen mantiene su rol como centro de fe y cohesión social.
En años recientes, El Molino Rinconeño ha experimentado un crecimiento económico significativo con la instalación de empresas agroindustriales, consolidándose como sede del tradicional Día de la Alfalfa, evento de relevancia estatal. La comunidad cuenta con servicios básicos completos: agua potable, drenaje, alumbrado público, vialidades pavimentadas y espacios públicos, destacando la recientemente inaugurada plaza principal y sus letras de identidad.


