Banda de robacarros mantiene en alerta a la capital; piden desmantelar células y detener “deshuesaderos”

Habitantes de la capital de Chihuahua se mantienen en alerta ante la operación de bandas dedicadas al robo de autos, pese a que la Fiscalía de Distrito Zona Centro ha reportado que un alto porcentaje de los vehículos con reporte de robo logra ser ubicado. Para los afectados, el problema no termina con localizar la unidad, pues denuncian desmantelamientos parciales y el impacto directo al patrimonio familiar.
En colonias de la periferia, ciudadanos aseguran que operan presuntos “deshuesaderos” clandestinos que alimentan el mercado ilegal de autopartes. Liderazgos vecinales y activistas señalan que los grupos delictivos han ajustado sus métodos para evadir arcos de seguridad y cámaras de vigilancia, moviendo los vehículos robados hacia zonas rurales en poco tiempo.
Además, explicaron que el viacrucis para los automovilistas se extiende más allá del hallazgo del automóvil: indicaron que los procesos burocráticos para acreditar la propiedad y recuperar la unidad en depósitos oficiales suelen ser largos, y en varios casos terminan con mayores afectaciones o con partes que ya no se encuentran.
La demanda generalizada hacia las autoridades es desarticular de fondo a estas células delictivas que mantienen en jaque a distintos sectores residenciales. Los afectados consideran insuficiente centrar la atención en estadísticas de recuperación, ya que —según su percepción— no frenan la incidencia diaria del delito que altera la tranquilidad de los chihuahuenses.


